Por qué un escape room funciona como actividad de team building

Un escape room saca al equipo de la rutina de la oficina y lo coloca en un entorno donde la comunicación y la colaboración dejan de ser una teoría de manual de RRHH para volverse necesarias de verdad, ahí mismo, contra el reloj.
Qué se ve durante la sesión
Quién toma la iniciativa, quién prefiere que decidan otros, quién es capaz de organizar al grupo cuando el tiempo aprieta. Son roles que en el día a día de la oficina no siempre salen a la luz, y en una hora de juego se hacen evidentes sin que nadie tenga que forzarlos.
Más allá del día del juego
El efecto no se queda en la propia partida: compartir un reto y superarlo juntos mejora la confianza y el respeto entre compañeros, y ese poso se nota después, en cómo se comunica el equipo en el trabajo normal.
La actividad se puede jugar en el local o llevarla directamente a las instalaciones de la empresa, adaptada al tamaño del equipo y a lo que se quiera trabajar: motivación de cierre de proyecto, integración de gente nueva o, simplemente, un buen motivo para desconectar una tarde.
